Presentación
INTRODUCCIÓN
La
zona verde que conforma el Parque del Barrio Oliver se sitúa al oeste
de la ciudad de Zaragoza con una superficie de 132.700 m².
Los
terrenos que constituyen este Parque están catalogados como sistema
general verde, formando parte del equipamiento verde de toda la ciudad,
dada su superficie, localización y estructura.
Concretamente el
Parque del barrio Oliver se sitúa dentro de la clasificación de los
Parques de Zaragoza en un segundo nivel, siendo el tercero más grande en extensión de
Zaragoza, en esta ciudad encontramos tres niveles: un primer nivel en
el que estaría el Parque Grande de la ciudad, un segundo nivel en el
que se encuentran los parques de los barrios, como sería el caso, y un
tercer nivel en el que se incluyen las zonas verdes o ajardinadas.
Este
equipamiento está pensado para dar respuesta a una población de unos
60.000 habitantes, residentes no sólo en Oliver, si no en los barrios
lindantes a éste: Miralbueno, Valdefierro…).
ORIGEN DE LA CONSTRUCCIÓN DEL PARQUE OLIVER
Durante
los años 80, surgen diversos destinos ligados o no a la existencia de
un parque; entre ellos el más notorio fue una propuesta presentada por
la iniciativa privada para construir un Acuaramao Parque Acuático al
estilo de los que existen en algunos lugares costeros del Mediterráneo.
Es entonces cuando la Asociación de Vecinos de Oliver “Aragón”
reivindica la construcción de un Parque en el barrio. Por parte del
Ayuntamiento se realiza un proyecto en 1982.
De los años ochenta a los noventa, el barrio se moviliza para reivindicar la construcción de un Parque que no llega, salimos
a la calle, nos manifestamos delante de la puerta del Ayuntamiento de
Zaragoza de forma lúdica y reivindicativa, hasta Don Quijote y Sancho
Panza llegaron a apoyar esta manifestación…
Finalmente en
el año 91 comienzan las obras de construcción del Parque y Piscinas
aledañas, con un presupuesto excesivamente austero (se invirtió la
mitad de lo presupuestado) llegando a la inauguración del parque en
otoño de 1993 con importantes deficiencias y carencias.
¿Qué hacer ante esto?
Solicitamos entonces al Servicio de Medioambiente del Ayuntamiento de Zaragoza su colaboración para desarrollar un programa educativo que:
- Nos ayudara a considerar que se estaba construyendo algo de lo que éramos protagonistas tanto el barrio como el ayuntamiento.
- Nos posibilitara el aprender a disfrutarlo e incorporarlo a las vivencias cotidianas conscientes de que nos iba a aportar bienestar.
- Aprendiésemos a cuidarlo como algo propio que valorábamos mucho y que entre todos había que seguir mejorando.
A partir de este momento se creó una coordinadora integrada por todos los colectivos sociales y culturales del barrio así como técnicos municipales, desde donde se pasó a definir un programa de sensibilización caracterizado por ser una experiencia de participación comunitaria basada en conseguir la apropiación del parque.
Como resultado, este Parque es un espacio respetado y querido por el barrio y uno de los mejor cuidados de la ciudad.
UNA VEZ INAUGURADO EL PARQUE
Una vez que el Ayuntamiento dio por finalizado el Parque, vimos que era necesario continuar con actividades y reivindicaciones que consiguiesen el cuidado y mejora del parque inacabado, incorporar nuevas plantas en distintas zonas, tratando de completar el espacio ajardinado, hacer cursos para tener una formación de los propios vecinos y vecinas que dinamizasen etc… Además habría que reponer la planta muerta a lo largo de los años (árboles, flores, arbustos….). Esta necesidad nos ha posibilitado generar un proceso de implicación y participación en la mejora de nuestro parque.
Así pues, una de las actividades que desde su inicio los vecinos y vecinas llevamos a cabo fueron entre otras las plantaciones de árboles y arbustos, posteriormente se creó un jardín (denominado “la rocalla”) donde hemos ido poniendo plantas esteparias y seguidamente se impulsaron las plantaciones de flores en zonas ajardinadas del parque; Actividades que se han ido consolidando con el paso del tiempo y dieron paso a otras complementarias como el apadrinamiento de árboles, los talleres Cuentacuentos, las animaciones en las fiestas…

